Publicado: 26 de Noviembre de 2018

Trabajando en la limpieza de locales en Gijón comprendes que una de las tareas más importantes que tenemos que realizar es el mantenimiento de los suelos y pavimentos. El mármol es un elemento muy utilizado en los suelos, tanto en pequeños establecimientos como en los grandes centros comerciales, entre otras razones porque el brillo con el que puede lucir ofrece a los clientes una sensación de limpieza y elegancia que no se logra con cualquier otro material. 

Sin embargo, no resulta tan extraño entrar en una tienda o, peor aún, en un centro comercial, y comprobar que lejos de brillar como espejos, el suelo parece apagado y mate, dando la impresión de que hace  meses que nadie limpia allí. La verdad es que sólo hay una causa posible para que los suelos ofrezcan tan lamentable aspecto, y es que de esa tarea no se encarga una buena empresa especializada en la limpieza de locales en Gijón como la nuestra.

Un buen profesional sabe que el mármol, por tratarse de una superficie porosa, debe limpiarse de una forma especial. Los líquidos, todos, incluida el agua, pueden introducirse por esos poros arrastrando con ellos pequeñas partículas de polvo que son prácticamente imposibles de eliminar.

Por este motivo, la mejor manera de limpiar los suelos de mármol es pasando a diario, o varias veces al día si es necesario, una mopa con la que retirar los restos de polvo, papeles y arena que puedan quedar en él. En caso de que haya que utilizar agua jabonosa para eliminar alguna mancha difícil, debe secarse de inmediato y, por supuesto, jamás utilizar sobre él líquidos abrasivos como la lejía.

Una o dos veces al año, desde Limpiezas Marisem M&M te recomendamos realizar un proceso especial de abrillantado.